Saludos!, sé que tengo el blog extremadamente abandonado y pido mil disculpas por eso, pero me ha pasado de todo. Se ma ido el internet por una buena temporada y mi mente ha estado de vacaciones en otros planetas. Pero siempre me pone de buen humor echarle una ojeada a los comentarios y ver lo que la gente opina, de verdad es increíble todo eso.
A las chicas que me han dejado sus mails disculpen si he tardado en agregarlas pero como les comenté he estado alejado del cyber mundo un buen rato. Me muero por compartir de manera más personal con muchas personas que siempre me postean, prometo agragarlas enseguida.
La vida es tan compleja como sencilla, me pregunto constantemente si todo esto que me pasa es parte de la 'adolescencia' o es una serie problemas destinados a ser interminables; serán éstas lecciones de la vida o castigos por pecados cometidos?; es una forma de hacerme fuerte ó la insitencia del destino en demostrarme que el karma existe tan latente como un corazón que va a mil por hora?.
Estoy harto de los 'subidones', sí, así les he apodado; subidones. Esas incomodísimas montañas rusas de sentimientos que me desequilibran y me vuelven tan loco y casi tan psicópata como Hannibal el tipo de la película que es un canibal.
Es tan hartante cuando mi mente me dice "Dale que puedes, ve con todo que nos llevamos a quien sea por delante" y en menos de un segundo (no exagero), vivir un abasallante "Qué mierda de vida llevas, deberías sentir pena de tí mismo, la gente te ve como a un bicho raro y todos preferirían que nunca hubieras nacido". Ya me emputa ese incómodo hormigueo que mi cuerpo experimenta cunado siento que alguien no está de acuerdo con muchas de mis cosas.
No quiero salir de mi casa y siento que mis amigos se empiezan a rendir conmigo. Estoy seguro de que piensan que los estoy rechazando por que ya no quiero estar con ellos, pero ¿cómo decirles que no saglo porque siento que la gente me ve con asco y no quiero que se avergüencen de tenerme a mí en su grupo?.
Otra cosa, ana no deja de sorprenderme. Ella es toda una maestra de la seducción y el remordimiento. Uno cree que lo más difícil de la anorexia y la bulimia es aguantar hamblre, los dolores de cabeza, los infinitos insomnios , vómitos, ojeras, horrible malestar, ese desagrado a uno mismo, inseguridad y vacío extremo; pero no, aprendí que hay algo más dificil que todo eso; pretender vivir sin ana y mía una vez que ya las has hecho parte de tu ser y tan comunes e indispensables como respirar.
Lo más fuerte de tener ana y/o mía es estar sin ellas una vez que ya las dejaste entrar. Abandoné las dietas, vómitos y ejercicios por un par de semanas y mi vida perdió más sentido que de costumbre, me pesé hace poco y fue ése otro de los días más perturbantes de mi vida. He llegado al punto en el que extraño sentir hambre, extraño tener ojeras y dolor de cabeza, extraño rechazar la comida, extraño sentir esos segundos en los que el mundo se pone negro y confuso a causa de hacer exagerado ejercicio en estado de inanición.
Así que la retomaré, y lo haré con la impotencia más grande del mundo, por que estaba tan cerca de mi 'perfecta meta' y ahora siento que en dos segundos deshice con los pies lo que con las manos tardé siglos en amoldar. Hasta hace poco no me había dado cuenta de que soy un completo esclavo de ana y un amigo inseparable de mía.
Es raro, pero me sentía más lleno cuando sólo pensaba en que 'mañana, al montarme en esa báscula debo pesar almenos un gramo menos que hoy', y por supuesto, como con la fuerza de un arma punzante, el destino y el karma se encargaron de complementar mi tristeza haciendo que me topara con la siguiente frase: "Pero por muy complicado q sea desear algo, las personas que más sufren son las que no saben lo q quieren" (De Grey's anatomy).
Ese era el motivo de mis subidones interminables; el tiempo que dedicaba en sumergirme en ana para alcanzar mi objetivo lo había sustituído en darle tiempo a mi mente de hacerme pensar millones de bobadas con respecto a mi existencia haciendo que mi corazón mandara miles de fuertes cargas de electricidad a mi cerebro para hacerme sentir frustrado e infelíz.
Es allí cuando por fin llego al tema de los sueños y metas. Por más retorcidas, extravagantes o extrañas que sean nuestras aspiraciones, son éstas las que nos hacen sentir que estamos en el mundo por alguna razón. Mis sueños son los que hacen que tenga las voluntad de despertarme aún cuando mi cuerpo quiere '5 minutos más y ya'.
Y como he comentado en entradas anteriores, mi mente tiene vida propia, independiente y paralela a la mía, y si no la entretengo en otras cosas, se tomará todo ese tiempo libre para volverme loco. No sé si sea bueno esta decisión que tomo, pero creo que aún falta mucho antes de dejar a ana y mía. Mañana les abriré las puertas de nuevo (a ana y mía) y dejaré que tomen nuevamente todas las riendas de mi vida. Vuelven las ojeras y los dolores de cabeza; vuelve la calculadora mental que me hace sumar, multiplicar, dividir y sobretodo RESTAR perfectamente el númetro de calorías de cada cucharada que entra en mi boca diariamente. La bienvenida una vez más a los remordimientos y un caluroso recibimiento a las madrugadas impregnadas de abdominales, que vuelva la sibutramina, la cocacola ligth, los muchos litros de agua diarios y por supuesto, el idispensable café.
Y es que esos son mis sueños, y creo que no hay ser humano en la tierra que tenga la moral suficiente para decirme que lo que hago está mal. Yo no he señalado a ningún sacerdote pro ser pedófilo u odiado a un pastor de alguna iglesia protestante por gastarse los diezmos de su iglesia en prostitutas, alcohol y drogas. Me he negado a decirle a un homofóbico que el karma se las cobrará caras dándole un hijo o hija gay y me he salvado de decirle a cualquier ingorante que a sus días les espera un gran barranco de mediocridad.
A pesar de todo el mal que he recibido deciertas poersonas, mi escencia se mantiene firme y me he rehusado a destruir a quienes según yo merecen ser juzgados y castigados, a cambio, he puesto la otra mejilla una y otra vez. Sé y tengo la esperanza de que todo esto tiene su beneficio. Al final, lo que más cuesta es lo que más perdura, no?, lo que no mata pero te hiere despiadadamente te hace más fuerte, cierto?. Lo que se hace esperar es lo que tiene más calidad, o me quivoco?. Así que decidí darle una nueva oportunidad a mis excentrícos sueños y metas y cargar una vez más con una cruz que sé que puedo soportar.
Después de todo JAMÁS lograré que no haya algún estúpido que me critique, juzgue o maldiga. No podré acabar con las desteructoras miradas de odio y no me libraré nunca de los chismes de personas que colapsan de lo que tal vez sea envidia.
Creo que hay algo que sí puedo hacer, y es volverme más fuerte y cada vez menos vulnerable hasta que llegue el día en el que alguien pueda detectar mi positivismo y buena energía a kilómetros de distancia.
Así que señores, démosle la bienvenida a los magníficos y satisfactorios sueños. Gracias a ellos la vida cobra sentido y podemos darnos el lujo de imaginar y luchar por eso que queremos ser y tener.
Espero poder escribir futuras entradas llenas de alegría y satisfacción personal....
Gracias por el tiempo que se toman en leer esto, siempre les pido disculpan si detectan alguna incoherencia...Muchos besos y abrazos.

Con cariño: El chico.